Posted on 24 Mayo, 2010 | No Comments

María Gabriela Fernández
Fabiana López Berra
Cuando la luz del día se apaga y los faroles del campus se encienden comienza otro tipo de vida dentro de la Universidad. Las salidas de la Ucab se llenan tanto de jóvenes que se van como de estudiantes que llegan. Para unos la jornada estudiantil acaba, para otros, comienza. Es que la Ucab no deja de funcionar en las noches. Por el contrario, les da la bienvenida a los estudiantes que por diversas razones cursan sus estudios de pregrado y/o postgrado en el horario nocturno.
La dirección de Postgrado cuenta con una matrícula nocturna de 1.354 estudiantes, repartidos entre sus distintos programas, según información suministrada por la directora Magaly Vásquez. A su vez, cifras dadas por la Oficina Central de Admisiones y Control de Estudio (Ocace) reflejan que, en Pregrado, la escuela de Derecho contó con un aproximado de 119 estudiantes nocturnos inscritos en el primer semestre del período 2009-2010, Administración y Contaduría tuvo 204, Ingeniería Civil 16 y Comunicación Social 126 estudiantes.
En general, los estudiantes que escogen el turno de la noche se caracterizan por tener mayor edad que los estudiantes del diurno. En su mayoría, trabajan todo el día, por lo que no tienen tiempo para estudiar en otro horario. Pero aunque académicamente es una solución, en cuanto a los servicios no lo es tanto. A partir de una encuesta realizada a estudiantes del horario nocturno, se puede decir que no cuentan con los mismos beneficios que los estudiantes del diurno. Los servicios que se prestan en el día no necesariamente se prestan en las noches, y esto perjudica al estudiantado. Así lo afirma Elizabeth Medina, estudiante del segundo año de Derecho: “Nosotros somos los renegados de la Ucab, los más excluidos. Y pagamos igual que la gente de la mañana”.
Sin embargo, no todos los estudiantes de este turno opinan lo mismo. Muchos afirman que no les da tiempo de utilizar esos servicios y que en realidad no los echan en falta, ya que sólo vienen a recibir clases, por lo que consideran que el servicio prestado es óptimo y no tienen quejas al respecto. De este pensar es Hazanna Cantello, estudiante de primer año de Derecho: “Realmente considero que los servicios son completos. No me cuesta adaptarme”.
Actualmente, las escuelas de Derecho, Comunicación Social y Administración ponen a disposición de su alumnado el horario nocturno. Asimismo, el personal administrativo de dichas dependencias presta servicio en las noches, sin embargo no lo hacen durante todo el turno. Comunicación Social atiende a sus estudiantes hasta las 7:30 pm, mientras que Derecho lo hace hasta las 8 pm, a la vez que Administración los recibe hasta las 9 pm, a pesar de que las clases se dictan hasta las 10 pm.
Biblioteca y librería
La Biblioteca Central presta sus servicios hasta las 8:50 pm, tanto en la entrega y recepción de libros, como en sus salas de estudio. Por su parte, la librería Pénsum mantiene sus puertas abiertas hasta las 7 pm.
Centros de copiado
El servicio de copiado tampoco ayuda mucho a los estudiantes de la noche. Copy Laser labora hasta las 8 pm, mientras que Casa del Estudiante lo hace hasta las 7 pm y Soin Copy hasta las 8 pm. Esto hace que los alumnos se vean en la necesidad de utilizar centros de copiado externos al campus, lo que no representa una situación ideal. “No poder sacar copias o visitar la biblioteca limita la posibilidad de organizar nuestros estudios en el campus”, comenta Eduardo Olivares, estudiante de segundo año de Derecho.
Cafetines y locales de comidas
Los locales que ofrecen comida trabajan, en su mayoría, hasta las 8 pm. Tomando en cuenta que las clases se dictan hasta las 10 pm, no se puede negar que el servicio es insuficiente.
El Cafetín La Católica y Pasta Nostra laboran hasta las 7:30 pm, mientras que en la Feria los locales trabajan hasta las 9 pm aproximadamente. El Turpial cierra su santamaría a las 6 pm y el Solarium de Ingeniería cesa sus actividades a las 7 pm.
Seguridad y vigilancia
Los altos índices de inseguridad que se presentan día tras día en el territorio nacional dejan en el venezolano una sensación de constante temor y alerta. Ningún sitio de la ciudad parece estar exento de este saldo rojo y, si bien la Universidad busca brindar un ambiente sano y seguro a sus estudiantes, es importante conocer las opiniones de aquellos ucabistas que llegan al campus cuando se inicia la noche.
En la encuesta realizada a un grupo de estudiantes que cursan sus estudios en el turno nocturno, se observa que el tema de la iluminación y presencia de vigilantes en los estacionamientos y pasillos de la Ucab es una de sus mayores preocupaciones. Luzmar Hernández, estudiante del segundo año de Derecho, comenta que siente que es importante “que los vigilantes estén más tiempo en las áreas de estacionamientos y los módulos” a lo que añade: “No hay suficientes vigilantes después de las 8:30 ó 9pm”.
En este punto coincide el estudiante Guillermo Valiente, de primer año de Derecho, quien sugirió colocar incrementar la seguridad en las entradas y salidas de la Universidad.
Carlos Acosta integra el grupo de Seguridad Ucab desde hace seis años. Trabaja diariamente en el turno comprendido entre las 2 de la tarde y las 10 de la noche y, si bien considera que en la Universidad no “ha pasado gran cosa” en tema de inseguridad, también siente necesaria la presencia de más colegas que vigilen el campus en el turno de la noche. “El equipo de seguridad está compuesto por 60 vigilantes en total y nos dividimos en turnos de 6 am a 2 pm, 2 pm a 10 pm y de 10 pm a 6 am. En el último turno es cuando hay menos personal (de 6 a 10 vigilantes) y considero que, por la oscuridad, debería ser al contrario”.
Ante la inquietud de los estudiantes sobre los estacionamientos, Acosta aseguró que él y todos sus colegas dan lo mejor de sí en sus labores, y confirmó que la ubicación que mantienen es de un vigilante por estacionamiento.
Al hogar después de la jornada
Otro punto de importancia para los estudiantes nocturnos es el medio de transporte que deben utilizar para regresar a sus casas y el temor de hacerse paso por los peligros de las noches caraqueñas. Muchos agradecen la cercanía de la entrada de la Universidad con el metro de Antímano y la posibilidad de abordar el metrobús a poca distancia de la Ucab. Así, estudiantes como Rosario Acosta, que cursa el sexto trimestre del postgrado en Derecho de Familia, se valen del Metro como medio de transporte para llegar a sus hogares.
Los ucabistas que poseen vehículo propio prefieren movilizarse en éste a sus casas y otros usan de modo ocasional la línea de taxis de la Universidad para evitar el uso del transporte público. Ángel García, miembro de la línea de taxis de la Ucab, considera que el servicio de la noche es bastante suave: “Todo se da normal, entran carros y otros salen”.
Las autoridades opinan
Magaly Vásquez, directora de Postgrado en la Universidad, considera de importancia tratar el tema de la Ucab en la noche porque, según dice, más de 90% de los programas de postgrado están activos en ese turno. “Los postgrados empiezan a las 5 o a las 6 de la tarde y en su mayoría culminan a las 10. Nuestros estudiantes tienen un perfil variopinto pero en general se trata de personas que trabajan en el día o que al finalizar sus estudios de pregrado decidieron seguir estudiando antes de entrar al mercado laboral”. Según ella, es fácil ubicarlos en el edificio de Postgrado, el Cincuentenario y la Feria, “porque son los sitios más iluminados y en donde los servicios funcionan hasta más tarde”.
Con relación a las instalaciones comenta que, si bien la feria ayuda mucho, es una limitación para sus estudiantes que el cafetín de Postgrado cierre tan temprano y que le gustaría que hubiera mejor iluminación y vigilancia. Vásquez sostiene que los servicios que Postgrado ofrece a sus alumnos intentan satisfacer sus necesidades de horarios, con lo que es posible realizar trámites administrativos a primeras horas de la noche.
Por otro lado, Juan De Mata Romero, director de la escuela de Administración y Contaduría, percibe que: “Los alumnos del nocturno son más serios y responsables que otros, porque generalmente son de mayor edad y además estudian y trabajan”. A esto agrega que sería favorable que alguno de los centros de copiado se mantuviera abierto hasta el final del turno de la noche, y recomendó como una opción factible que se roten entre ellos para que el trabajo no les sea tan pesado; así los estudiantes podrían aprovechar sus servicios. Para finalizar comentó que disfruta trabajar hasta tarde y que considera que el resto de las autoridades deberían estar presentes mientras haya estudiantes en el campus.