Posted on 25 Febrero, 2010 | No Comments

Andrea Lofrano
El inicio del mes decembrino inauguró el bautizo de una nueva obra producida conjuntamente por el diario El Universal y la Universidad Católica Andrés Bello. Dicha compilación de ensayos escritos por personajes oriundos de nuestro país relata la trayectoria de lo que fue el siglo XX venezolano y lo que se vive actualmente a raíz de su fuerte influencia, y lleva por título De la Revolución Restauradora a la Revolución Bolivariana.
En conmemoración a los cien años de trayectoria de El Universal y con el apoyo editorial de esta casa de estudios, la iniciativa que hace tres años había sido discutida se trasformó en 582 páginas de relatos, análisis, aportes y experiencias. Este siglo comprende hazañas militares, pero también democracias participativas: una larga transición entre el mundo de las armas y el mundo de las instituciones. Historiadores venezolanos, conocedores del tema y testigos son quienes escriben la historia, los ejes dominantes y los personajes de este siglo: Asdrúbal Aguiar, Pompeyo Márquez, Elías Pino Iturrieta, José Toro Hardy, Axel Capriles, Héctor Pérez Marcano, Teodoro Petkoff, Ramón J. Velásquez, Manuel Caballero, Germán Carrera Damas y Luis José Silva Luongo.
Historia, ejes dominantes y personajes
Las palabras de apertura de su coordinador y escritor, Asdrúbal Aguiar, presentan en líneas generales los antecedentes de la época. Posteriormente explicó la división de la primera de las tres partes que componen el libro, cuya escritura divide a la historia del siglo XX en cuatro capítulos claves: el nacimiento y afirmación de la república militar entre 1901 y 1935; la transición cívico-militar entre 1936 y 1958; el tiempo de la república de partidos acaudillados entre 1958 y 1989; y para culminar, el cuarto capítulo denota una última transición que aún no termina, desde el año 1989 hasta la actualidad.
Seguidamente, Aguiar da espacio a las plumas mejor autorizadas para las siguientes dos partes de esta obra. La segunda relata los ejes dominantes de la época: el petróleo, donde el fallecido Luis José Silva Luongo y José Toro Hardy, expertos en esta materia, aportan sus conocimientos sobre las aventuras y desventuras de nuestro país a raíz de su aparición; el venezolano y la tendencia política de izquierda, introducida por Axel Capriles, quien trata en profundidad el tema del ser humano venezolano, y desarrollada por Pompeyo Márquez, Héctor Pérez Marcano y Teodoro Petkoff a través de sus experiencias en el escenario azaroso de la izquierda marxista durante el siglo concluido y también en el que hoy continúa; por último, la figura de Simón Bolívar es ampliamente tratada por el renombrado académico de la Historia, Elías Pino Iturrieta, para así cerrar con el referente del Libertador y el uso y abuso de su nombre.
La tercera y última parte dedica sus páginas a tres personajes claves de este siglo: Cipriano Castro, el penúltimo caudillo nacional de la Venezuela agropecuaria, desarrollado por Ramón J. Velásquez, memoria de nuestra contemporaneidad y ex presidente de la República; el historiador Manuel Caballero relata a grandes rasgos la gestión de Juan Vicente Gómez, en cuyo gobierno el poeta Andrés Mata y Andrés J. Vigas fundaron El Universal y quien ejerció una influencia de tal magnitud que ocupó bajo su mando directo e indirecto casi la mitad del siglo XX: 35 años; por último, otro de los maestros de la Historia, Germán Carrera Damas, escribe sobre Rómulo Betancourt, político venezolano que puede ser considerado como uno de los principales artífices de la consolidación de la democracia y del sistema de partidos en esa época.
Luis Ugalde s.j., quien con su escritura inauguró las páginas del libro, sin duda comenta que la Ucab acoge con entusiasmo este trabajo que espera contribuir con la búsqueda de un siglo XXI que se acerque a lo soñado a lo largo de 200 años de vida republicana que pronto serán celebrados. Aguiar escribió en un espacio de El Universal, el 29 de noviembre del presente año, que el ingreso de Venezuela al siglo XX fija el momento de la fragua y estructuración final del Estado - Nación y de su modelo republicano. Además, expone que es el punto de ignición para nuestra conformación social como pueblo y sociedad. Cataloga dicho siglo como dorado, pero recalca que la historia venezolana no ha dejado de ser una revolución perpetua ni tampoco la hija de las traiciones políticas. Sin duda alguna, este aporte a la memoria histórica no puede dejar de formar parte de las grandes obras que complementan los conocimientos de todo venezolano.