Posted on 21 Diciembre, 2009 | No Comments

Griselmar Márquez
En sus clases de Historia de las Américas, uno de los postgrados que se dictan en la Ucab, fue el lugar donde Daniel González concibió la idea de trabajar una tesis sobre la historia mexicana. De la mano de la profesora Dora Dávila como tutora, González realizó un trabajo exhaustivo de recopilación de documentos que lo hicieron merecedor del reconocimiento internacional.
Licenciado en Educación, mención Historia y Geografía, egresado de la Ucab, se ha desempeñado durante nueve años como profesor de Historia de Latinoamérica en la Universidad Monteávila. Realizó la maestría en Historia de las Américas en la Ucab y actualmente es estudiante del doctorado en Historia de la Universidad Central de Venezuela.
El profesor de origen zuliano, jamás imaginó que el trabajo al que le dedicó tres años de investigación y que envió a un concurso “por no dejar”, ganaría el primer lugar. Afirma que, mientras hablaba por teléfono con su madre, revisaba el correo electrónico en donde leyó: “El Premio internacional de Investigación Histórica sobre la Revolución Mexicana de 1910 se otorga al trabajo: Entre concordia y hostilidad: visiones de Eudoro Urdaneta, cónsul venezolano ante la Revolución Mexicana (1908-1935), presentado por Daniel González Acuero, de nacionalidad venezolana”.
Confiesa que el éxito de su obra se debe a que en las bases del concurso se pedía que los trabajos versaran sobre la revolución mexicana de 1910, en los que se valorarían especialmente las formas de contar la historia de manera novedosa, por sus temas, formas de acercamiento, personajes, fuentes, o por los públicos a los que se dirigía.
Su texto está fundamentado en informes confidenciales que reposan en los archivos de la Casa Amarilla, los cuales recogen la percepción de Eudoro Urdaneta, un gomecista, conservador y de derecha que se espantaba ante los arrebatos de la revolución mexicana. Esto representa una forma diferente de conocer la historia mexicana, pues presenta las experiencias de un cónsul extranjero que adversaba completamente en principios al movimiento de la época y que cuenta a otros extranjeros lo que sucede en tierras mexicanas desde su punto de vista.
Las otras categorías del premio fueron declaradas desiertas, quedando como ganador único e indivisible del premio el historiador venezolano. “Me agarró desprevenido, hasta me había olvidado de eso”, aseguró.