Posted on 02 Enero, 2009 | No Comments
Luis D Rodríguez J
A sus 24 años, Mariely Valero, estudiante del tercer semestre de Comunicación Social, demostró a todos y a sí misma, al ganar el Festival Nacional de la Voz Universitaria, que vivir con una discapacidad (invidente) no limita las esperanzas y las ganas de vivir.
Trujillana de nacimiento, Valero canta desde los cinco años, tiempo en el que recuerda con gracia que los peluches de su cuarto eran los únicos espectadores de sus presentaciones. Ya desde primaria comienza su camino y formación profesional en la música: “Un promotor cultural del municipio donde yo vivía tenía un grupo llamado ‘Nocturnal Pampanela’ que se presentaba en almuerzos; él me dio la oportunidad de cantar en el grupo y de aprender. Así fui adquiriendo experiencia”, cuenta Valero.
Llegó a Caracas en 1996 para iniciar sus estudios secundarios y al llegar el momento de escoger una carrera universitaria se debatió entre la opción de estudiar Artes o Estudios Internacionales en la Universidad Central de Venezuela, pero optó por alcanzar la licenciatura en Comunicación Social de la Ucab, aunque considera que puede, en un futuro, retomar las primeras propuestas.
Ganó el primer lugar en la categoría femenina de la XIV edición del Festival de la Voz Ucabista en junio de 2008, lo que le valió la posibilidad de participar en el concurso a nivel nacional, en el cual se alzó con el más alto galardón de la competencia: el primer lugar en la categoría femenina. Junto con el reconocimiento, obtuvo también un premio en metálico y un tapiz guajiro hecho en vitral: “Un trofeo bellísimo, uno de los trofeos más bonitos que he recibido”, confiesa Mariely.
En cuanto a su futuro, se proyecta a sí misma como una gran profesional de la música pero sin dejar de lado su crecimiento académico: “Mi prioridad ahora es graduarme. No haría una pausa en mi carrera porque a lo largo de mi vida le he dado muchos preámbulos a mis estudios por la música; en este momento tengo mayor madurez con respecto a lo que quiero”, dice Valero.
Es una joven que no se ha dejado intimidar por la vida y les aconseja a todos que, más allá de lo trillado que pueda sonar, “no dejen de creer en lo que pueden hacer. No piensen que las limitaciones son un obstáculo para lograr todo lo que desean, todo está en creer en uno mismo”.