Posted on 20 Julio, 2010 | No Comments

Ingenuidad jurídica
En 2007, el Rector llega a mi oficina y comenta: “Me han llamado para informarme que el Seniat viene a clausurarnos. ¿Lo pueden hacer?”. Respondo: “En estas circunstancias eso y bastante más”. “¿Le van a poner la cinta amarilla a toda la Universidad?”. (Risas mías). El P. Ugalde se relaja. Contesto: “No, Padre, la cinta sólo será para las puertas del edificio de Rectorado”. “Ah, entonces nos vamos todos a la playa”, y regresó a su oficina.
Omar Picón
Criterio de oportunidad
En 1990, siendo aún el P. Luis Ugalde vicerrector académico, entra a mi oficina. Yo era director de Planeamiento, me solicitó que elaborara un plan de estudios de postgrado para administración de instituciones educativas. Procedí inmediatamente pero con la metodología indicada. Al pasar una semana se presentó en mi dirección con un plan de estudios ya diseñado y me dijo: “Lo necesitamos para ofrecerlo a los educadores del país que lo están solicitando y ya hablamos con la gente del Ministerio de Educación”. Había nacido la maestría en gerencia educativa.
Zany Sandoval
Sabe estar y acompañar
Las hermanas Misioneras de Acción Parroquial llevamos un trabajo en comunión con los pastores de las parroquias donde estamos. Una vez le dije al Padre Ugalde: “Con el único sacerdote que no he discutido en la sacristía es con usted”. Él me sonrió. Me impulsa su capacidad de entrega, el saber delegar, el saber estar y acompañar.
Yraima Lourdes González Costero
Por el sindicato
En una asamblea de profesores realizada en 1993 se aprobó pasar de asociación a sindicato. La pregunta era: ¿cómo reaccionaría el Rector? Supimos que en otra universidad privada habían despedido a algunos docentes por querer unirse en sindicato. Expresé mi preocupación a un amigo. Me dio a leer un libro donde aparecían artículos firmados por el P. Ugalde donde expresaba la importancia de los sindicatos y apoyaba su creación. En marzo de 1994 se creó el Sindicato Profesional del Personal Docente y de Investigación, Sipucab. Somos la única universidad privada que tiene un sindicato de profesores.
Norma Carrasquel
Apoyo a la Aeucab
Recién electo presidente de la Asociación de Egresados de la Ucab, en 2005, le pedí una reunión al Rector junto a Lorenzo Caldentey. Allí le dije: “Financie a la Aeucab que luego ella financiará a su alma máter”. La célebre disyuntiva del huevo y la gallina. No sólo me aceptó la propuesta, sino que de una me recomendó a María Matilde Zubillaga como directora ejecutiva y de allí arrancamos.
Mario Ayala Coll
Un visionario
No olvido una imagen del Padre Ugalde cuando me recibió en su oficina en 1998. Durante la entrevista me invitó a mirar a través de los ventanales del Rectorado, y me señaló la construcción que se erigía frente a la Ucab. Me habló de lo que esa edificación sería; era como verla funcionando: brindando servicios de salud y educativos hacia las comunidades vecinas. Más que sus palabras, recuerdo su capacidad de visionar, su temple y determinación.
María Matilde Zubillaga
Frontal
Había gran malestar en los estudiantes por la deficiencia en el funcionamiento de ascensores y mantenimiento de baños. Un grupo de la representación estudiantil organizó una protesta, trancaron las entradas de los módulos y cafetines, y exigían la presencia de las autoridades. El Rector no sólo estuvo desde el inicio del reclamo, sino que tomó el micrófono y aclaró punto por punto las dificultades económicas por las que atravesaba la Universidad. Lo sorprendente fue cómo los estudiantes aclamaron su honestidad, su frontalidad y su transparencia.
Manuela Bolívar
Sí se puede
El 28 de diciembre de 2004 fuimos con el Rector, la hermana Coromoto Nelo y Jesús Hernández, el líder de la comunidad, a conocer la futura escuela Los Ángeles, que estaba frente a la Vicaría Nazareno La Pradera en La Vega. Había que subir unas escaleras de tierra improvisadas y muy empinadas, cruzar un tubo de gas y atravesar una carretera no asfaltada. El Padre, animadísimo, hizo el camino cual deportista. En una bajada ubicada en el sector La Estrella rodeada de invasiones, el Padre se paró en un rancho y sonreído nos dijo: “Ésta es la Escuela Los Ángeles”. En enero de 2005, nos llevó a conocer la escuela. Los Ángeles es muy hermosa y organizada, fue construida por la comunidad con la ayuda de la empresa privada. Cuando hay fe, visión y compromiso sí se puede.
Mercedes Morales